Ciudad vieja de Damasco

Tal y como se describe en los libros o en las películas de época, las ciudades antiguas estaban fortificadas con grandes murallas almenadas, desde donde los vigías custodiaban la seguridad de los habitantes. Así es la ciudad vieja de Damasco, un sistema de callejones, divididos en barrios o quarters, establecidos de acuerdo a los orígenes étnicos, sociales y religiosos de sus habitantes; y circundado por una gran muralla que comunicaban al exterior a través de ocho puertas o “babs”, equidistantes y estratégicamente distribuidas a lo largo de este gran muro de piedra que, a través de los más de 5 mil años de antigüedad con que cuenta, aún se mantiene en pie casi en su totalidad.

Al interior de esta fortaleza se encuentran diversos puntos de interés, verdaderos tesoros de la historia, arquitectura, cultura y religión. Recordamos el mercado o souq de Al Hamidiyah, la mezquita de los Omeyas y mausoleo de San Juan Bautista, así como la mezquita de Sayyidah Ruqayya. Pero Damasco esconde más para los visitantes.

Justo junto a la Mezquita de los Omeyas, en los muros del norte, se encuentra el mausoleo de Saladino el ayubí. Nacido en Damasco, fue uno de los grandes gobernantes y defensor del mundo islámico, siendo sultán de Siria y Egipto, incluyendo entre sus territorios a Palestina, Mesopotamia, Yemen, Hiyaz (hoy Arabia Saudita) y Libia. Unificó política y religiosamente el Medio Oriente, combatiendo contra los cruzados, y erradicando doctrinas ajenas al Islam. Es particularmente reconocido por recuperar Jerusalén para los musulmanes y tomar la Tierra Santa, tal como se muestra en la película de “Kingdom of Heaven”.

Damasco
Mausoleo de Saladino, el ayubí

Más adelante, llegamos hasta el Palacio de Azm. Construido en el siglo XVIII, es un bello ejemplo de la arquitectura de estilo árabe-otomano, fungía como residencia oficial del gobernador otomano de Damasco As’ad Pasha al-Azm. Hoy en día, alberga el Museo de artes y tradiciones populares, exhibiendo en sus diversas salas ricamente decoradas, los objetos y vestimenta con que se desarrollaba la vida diaria en este lugar.

Palacio de Azm
Fuente: Wikipedia.

Cerca de ahí, se encuentra un punto casi obligado para visitar: la cafetería Al-Nawfara. Con sus pequeñas mesas redondas al exterior, las personas esperan un lugar para sentarse en la que, sin duda, es la que refleja mejor la atmósfera de la vieja ciudad de Damasco. Ya sea con té o café turco y el aroma de las shishas, es posible escuchar a Abu Shady, el último de los hakawati (contador de cuentos profesional), quien, tarde con tarde, toma asiento en una gran silla dispuesta a la mitad del gran salón, para contar su versión de las fábulas o cuentos locales. Aunque lo hace en árabe, es una agradable experiencia para los visitantes.

Damasco
Abu Shady, el último de los hakawayi o contadores de historias

Justo a la vuelta, hay un callejón que conduce a un área comercial, donde es posible adquirir todo tipo de souvenirs, desde tapetes, pinturas de los típicos paisajes de Damasco, postales, llaveros, etcétera.

Caminando por ahí, llegamos a un área donde vendían juguetes. Me encontré con Fulah, la versión islámica de Barbieque incluye su atuendo para exterior, y uno menos recatado para el interior.

Damasco
Muñeca islámica “Fullah”

Salimos del barrio islámico y nos adentramos al barrio cristiano. Así nos lo indica un atiguo minarete que ahora es sólo un vestigio de que, alguna vez, ahí hubo una mezquita. El camino empedrado conduce hacia la Bab Sharqi o “Puerta del sol”, una de las 8 que, como anteriormente dije, conectan la antigua con la nueva Damasco. Es el único arco romano original que aún se mantiene en pie.

Bab sharqui.
Fuente: Wikipedia.

Ahí, perpendicular a la calle entre el barrio cristiano y el bab Sharqi, se encuentra el antiguo decumanus romano de Damasco que conduce al viejo barrio cristiano de Bab Tuna o “Puerta de santo Tomás”. Esta via es “la calle Recta”.

“Vivía en Damasco un discípulo llamado Ananías. El Señor lo llamó en una visión: «¡Ananías!» Respondió él: «Aquí estoy, Señor.» Y el Señor le dijo: «Vete en seguida a la calle llamada Recta y pregunta en la casa de Judas por un hombre de Tarso llamado Saulo. Lo encontrarás rezando, pues acaba de tener una visión en que un varón llamado Ananías entraba y le imponía las manos para que recobrara la vista»”.

Hechos de los apóstoles 9, 10-12.

Al final de la calle Recta, se encuentra la casa de san Ananías, una capilla subterránea donde, según la tradición, fue bautizado Saulo, el perseguidor más grande de la cristiandad quien, después de este hecho, se convirtió en el apóstol san Pablo.

Ubicada a 5 metros bajo el nivel del terreno natural, la pequeña capilla ha sido restaurada varias veces. Consiste en dos habitaciones de mampostería de piedra donde, en una, hay un altar y, en la otra, una serie de íconos bizantinos que describen e ilustran la conversión de Saulo.

A algunos metros de ahí, se encuentra la Bab Kisan, puerta que se encuentra al este del gran muro edificado durante el período romano y que estaba dedicado a Saturno. Esta puerta es, además, significativa porque fue por donde escapó San Pablo.

“Saulo se mostraba cada vez más fuerte cuando demostraba que Jesús era el Mesías, y refutaba todas las objeciones de los judíos de Damasco. Después de bastante tiempo los judíos decidieron matarlo, pero Saulo llegó a conocer su plan. Día y noche eran vigiladas las puertas de la ciudad para poder matarlo. Entonces sus discípulos lo tomaron una noche y lo bajaron desde lo alto de la muralla metido en un canasto.”

Hechos de los apóstoles 9, 23-25.

Tras aclamar haber visto a Jesús en camino a la ciudad, Pablo se estableció en Damasco. Después se alejó al reino Nabateo, llamado “Arabia”, y luego volvió a Damasco, de donde fue forzado a salir a escondidas y de noche, tras las reacciones explosivas de los judíos de la ciudad que se sentían amenazados por sus doctrinas.

Fue bajado a través e una ventana en el gran muro, dentro de una canasta; con la ayuda de otros discípulos cristianos, logró su escape y se desplazó a Jerusalén. Hoy en día, en ese lugar, se encuentra erigida la Capilla de San Pablo.

Damasco
Bab Kisan, hoy capilla de San Pablo
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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. adadrunk dice:

    Qué bonitas fotos ^^ y es bastante interesante leerte, son increíbles los lugares que haz visitado. Tuve que investigar por mi propia cuenta algunos de los nombres que ponías porque no entendía muy bien . Que sigas viajando mucho gema 😀

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    1. Muchas gracias, me alegra mucho que me lean. Eso me inspira a seguir escribiendo. Espero seguir viajando para seguir escribiendo jaja 😀

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