Monte Albán

La zona arqueológica de Monte Albán se localiza sobre un sistema montañoso donde se unen los Valles Centrales de Oaxaca. Las crestas de los cerros y las laderas fueron niveladas para formar la base desde donde se desplantarían los edificios que conforman el conjunto arquitectónico.

En sus orígenes, el nombre original de la ciudad era Yucucúi, un vocablo de origen mixteco que significa “cerro verde”. Su nombre en castellano se le dio a partir del árbol de Casahuate, en cuyas ramas brotan flores blancas que, cuando se desprenden y cubren el suelo, asemejan una alfombra de algodón que motivó a llamarla “Monte Alba”.

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Árbol de Casahuate. Imagen: Ingrid Broca

Despertamos temprano y desayunamos. Nos sentamos a esperar a que pasaran a buscarnos, tal como habíamos dispuesto la noche anterior, mientras caminábamos por la Calle Alcalá. Pasaron unos 10 minutos de la hora en que debían recogernos, y luego otros diez, quince… Preocupados, llamamos al teléfono indicado en el recibo de pago que nos dieron cuando contratamos el tour. La persona que contestó, nos dijo que llevaban un rato buscando el hotel y no habían podido ubicarlo. De nuevo, confirmamos que los datos fueran correctos y resulta que la persona que escribió la información la noche anterior, confundió el nombre de una calle. Todo quedó en mal entendido y, disculpándose, nos tranquilizaron prometiéndonos que, de inmediato, un transporte iría por nosotros.

En efecto, pasaron a buscarnos a nuestro hotel en una camioneta azul. En ella, nos dirigimos por un camino escarpado a orillas de una ladera, por la que se podía observar cómo la ciudad de Oaxaca iba quedando atrás.

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Vista panorámica de la ciudad de Oaxaca

Con rapidez, subimos las escaleras hasta la taquilla, adquirimos nuestros boletos y, de inmediato, nos incorporamos al grupo con el que debimos iniciar el recorrido originalmente. Por suerte, apenas iban comenzando.

La zona arqueológica de Monte Albán se sitúa a escasos 10 km de la ciudad de Oaxaca y se encuentra abierta al público todos los días, de 8 de la mañana a 5 de la tarde. Fue incluida a la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, junto con el Centro Histórico de Oaxaca, en 1987.

Los edificios son restos o plataformas de edificaciones piramidales dedicadas al culto religioso, el gobierno u otras actividades reservadas para la nobleza. Aunque más modestos, su estructura muestra una gran similitud con Teotihuacan, por la influencia nahua sobre la capital zapoteca.

La distribución del conjunto arquitectónico se basa a partir de una Plaza Central, ubicada sobre la cumbre del cerro de Monte Albán, de forma rectangular y orientada ligeramente hacia el noreste. En torno a ella se encontraban las principales edificaciones de la antigua ciudad.

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Zona arqueológica de Monte Albán

Como en la mayoría de los centros ceremoniales de Mesoamérica, Monte Albán cuenta con un recinto ex profeso para el Juego de Pelota. Al que está ubicado al norte de la plataforma oriente se le conoce como Juego de Pelota Grande, a diferencia de otro, de menor tamaño, que se encuentra cerca de la tumba 105, conocido como Juego de Pelota Chico (ni se complicaron la vida). Se cree que, originalmente, la edificación estaba recubierta con estuco.

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Juego de Pelota

El Edificio P es uno de los elementos laterales que circundan la Gran Plaza. Su característica más importante es un orificio, a modo de chimenea, cuya finalidad era registrar el paso del sol por el cenit, un fenómeno significativo para el calendario zapoteco y que ocurre únicamente dos veces al año.

El Palacio, otro de los monumentos de Monte Albán, fue edificado con fines religiosos o sacerdotales. Se ingresa a través de un estrecho pasillo, lo que denota su carácter exclusivo.

La observación astronómica fue la característica principal de los pueblos prehispánicos, lo que les dio los medios para descifrar el Universo y calcular los ciclos de la agricultura, conocer los cambios estacionales, las lluvias, las épocas de recolección de plantas medicinales y pronosticar acontecimientos futuros y orientar las construcciones. Al centro de la Gran Plaza se encuentra un edificio de forma heptagonal, que fungió como observatorio astronómico en Monte Albán.

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Observatorio astronómico de Monte Albán

El Edificio de los Danzantes, es uno de los más antiguos. Su característica principal son las numerosas estelas que cubren el edificio, en las que se representan personajes acompañados de glifos y calendarios antroponímicos. Se denomina así, porque estos personajes aparecen en posiciones dinámicas, en contraste con otras representaciones antropomórficas producidas por los mismos zapotecos. El denominador común de estas estelas es que todos los personajes representados son masculinos, están desnudos, son obesos, de nariz ancha y labios gruesos, por lo que se les atribuye una influencia de la cultura Olmeca.

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Estelas de los Danzantes

Al final del recorrido, es posible visitar el museo de sitio, con las piezas halladas durante los procesos de excavación y restauración, a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Cuenta con tienda de regalos y cafetería.

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Museo arqueológico de Monte Albán
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